rendesvouz: la foto

Sólo nos damos cuenta qué tanto algo nos hace falta hasta que lo volvemos a hacer. Apenas hace unos meses recordé que una de las primeras cosas que compré con mis ahorros cuando era una niña como de ocho años fue una cámara. Kodak 110, de un rollo flaquito; la cámara era un “dispositivo” que ahora parecería antigüedad. Casi estoy segura que la primera foto fue de las amigas de la tienda en que se vendían ojos, narices, cabezas y demás: una tienda de materiales para hacer muñecos. Estaban Marieli, Berenice y mi primo “Kiko” subidos en un árbol en Plaza de las Américas, el segundo hogar de todos. Ahí crecimos.

En una cámara CANON electrónica me gasté también mi primer sueldo cuando trabajé un verano todavía siendo estudiante universitaria. Luego, ial graduarme, la vendí para irme al sur de México: tres semanas de mochilera con Héctor y Fernando. Tuve que conformarme con las fotos de la Advantix. No sé si todavía alguien la recuerde pero tenía tres formatos disponibles. El más llamativo era el de “panorama” y daba excelentes efectos cuando se usaba para retrato. Tomé con ella, Los Lagos de Montebello, Palenque, San Cristóbal, Tuxtla, Cancún, Tlaxcala, Oaxaca, Puebla… y me quedé sin las imágenes de San Juan Chamula debido a una persecución que es mejor no recordar. (Eso le pasa a uno por no leer los letretitos antes de entrar a las iglesias).

Cuando viví en el célebre pueblo de Knoxville, TN, volví a comprar una cámara análoga de las viejitas. Retraté con ella a John y mi época de maternidad temporal y de choque cultural, imágenes siempre borrosas. así son mis ojos. Me la llevé a Paris y pesaba mucho y tomé muchas fotos que sólo quedaron en mi memoria por no poner un rollo bien.

Pasó tiempo antes de la primera cámara digital. El mar, el mar de San Diego, los surfistas, los atardeceres… viajes, y luego quedó también guardada. Como si no hubiera nada que retratar porque “ya lo conocía”.

El año pasado, un día salí con mi camarita digital, una CANON snapshot (cuya maravilla cuando la compré era que tenía 3.2 megapixeles). A veces funciona y a veces no, según su ánimo. Simplemente no resistí la tentación de tomar fotos. Hice algunas extrañas y feas. Tomé lo que se me ocurrió por la calle. Y descubrí. Recordé. Me recordé. Totalmente satisfecha, plena, concentrada en el presente, absorta en las formas, los colores, el momento… y desde entonces no he parado.

Tomé un curso, dos y ahora voy con el tercero. Compré otra cámara. Y cada que puedo, vago con ella. Y a veces, sólo algunas, siento que es lo que quiero hacer por el resto de mi vida.

Aquí están veinte fotos del año pasado. Las comparto con todo cariño y espero las disfruten. (Si quieren ver la presentación en grande pueden dar click en el iconito de dos monitos, a la derecha para verlas en “slideshare”).

~ por nohemundi en Enero 25, 2009.

3 comentarios to “rendesvouz: la foto”

  1. Muy buenas fotos, Nohemí.. me encantaron y me gusta tu sensibilidad.. no la dejes. Con cariño, mariela

  2. Nohemí, con los años que tengo de conocerte, me sorprende gratamente descubrir siempre un lugar nuevo en tu maravilloso mundo. Tus fotos son maravillosos retratos de la persona que ha vivido tu historia. Qué maravilla tener tantos recuerdos y qué maravilloso tener el don de poder compartirlos a través de la palabra y de la imagen, felicidaes amiga, excelente camino el que vas andando, adelante que me encanta acompañarte en los tramos en que conicidimos, un abrazo y mis felicitaciones.

    • Moni, qué sorprendente y que lindo. me siento muy halagada por el comentario, pero mucho más allá de eso, feliz de seguir coincidiendo contigo y de tener yo la fortuna de descubrirte.

Escribe un comentario