Adults Can Make it. El aprendizaje de una segunda lengua.
En el mundo se hablan 6000 lenguas. La mayoría de los pobladores del planeta hablan tan sólo el 20% de estas lenguas. Existen 157 sonidos en total; el inglés tiene 44 y el hawaiano 13. Cuando una lengua tiene pocos sonidos, normalmente se usan tonos, como en el caso del chino. Si usted quiere hablar con alrededor de un billón de personas, puede aprender chino mandarín; si sólo habla español, podrá hablar con una proporción importante de la población mundial, pues es la cuarta lengua más hablada. El inglés es la tercera y continúa siendo la más importante en negocios, tecnología, educación… es lo que se llama lengua franca o internacional.
Los niños aprenden lenguas más rápido y con una mejor pronunciación que los adultos; éste es un juicio común y muy posiblemente una verdad. Alguna vez leí que esto se explica porque usan la misma parte del cerebro con la cual aprenden su lengua nativa. Parece, entonces, que los adolescentes o adultos que no aprendimos de niños estamos condenados a no hacerlo. “Inglés” a veces es una materia aburrida en la cual debemos memorizar verbos irregulares y estructuras gramaticales. La experiencia es parecida a resolver fórmulas matemáticas, pero con muchas excepciones.
Hacer del aprendizaje de lenguas una aventura no corresponde sólo a los profesores sino a los padres de niños y adolescentes así como a los adultos interesados en desarrollarse. Si nos enfocamos en que la lengua es una puerta de acceso al pensamiento, la música, la cultura de otros países; si pensamos que nos será útil para viajar o estudiar en otros lugares, comenzaremos a verla diferente. El sentido de la lengua es la comunicación. Ahí se terminan las preocupaciones por el ridículo al pronunciar o la insistencia en hablar con toda propiedad, aunque sólo se puedan decir tres frases en cinco minutos.
El icónico periodista Ryszard Kapuscinsky aprendió siete lenguas después de concluir su carrera. Cuando salió de su natal Polonia por primera vez, apenas hablaba un poco de inglés. Fue su insaciable interés en los pueblos lo que lo llevó a aprender sus lenguas. Tengo otro ejemplo de una persona más común: mi amiga Jessica Lynam comenzó a estudiar español a los dieciocho años. Con treintaiuno, está terminando ahora un doctorado en español y lo habla a la perfección. Pero no sólo la gente excepcional o con un gran interés en idiomas puede aprenderlos muy bien. Según mi experiencia y la de otros profesores, sólo un porcentaje muy pequeño de los estudiantes tiene habilidades excepcionales o nulas. El aprendizaje de idiomas depende mucho más de la motivación y la disciplina que del talento, como en cualquier otra área del conocimiento.
Pero ¿cómo hacerlo?
1º. Elegir un idioma relacionado con una cultura que a uno realmente le interese. O bien, interesarse por la cultura de un idioma que se tenga que aprender.
2º. Es importante descubrir “cómo aprendo yo”; cuáles son las propias fortalezas y debilidades. Normalmente quienes son muy estructurados y disciplinados aprenden mejor en un libro, estudiando gramática y haciendo ejercicios repetidos escritos y orales; leyendo y anotando las palabras que no conocen. En este caso, les es más fácil leer y escribir. Hay quienes aprenden muy bien escuchando y se animan a hablar fácilmente a pesar de tener muchos errores de estructura. Comúnmente, les es más difícil escribir. Daré más detalles sobre esto en mi próxima columna.
3º. Equilibrio y disciplina en el uso de algunas estrategias. Independientemente del estilo de aprendizaje, recomiendo ver frecuentemente películas con subtítulos en el mismo idioma y escuchar música leyendo la letra. Eso se conoce como “input”; es todo lo que uno recibe del ambiente. En un primer momento no se podrá comprender, repetir y recordar más que una pequeña parte, pero exponerse al idioma como los niños pequeños simplemente escuchando y observando, va construyendo sentido. De hecho, es una buena idea comenzar viendo caricaturas y películas para niños. Por otro lado, estudiar gramática y leer, buscar las palabras desconocidas y consultar la pronunciación, es muy importante para no quedarse en un nivel básico en el que sólo se pueda hablar para sobrevivir o para tener conversaciones muy cotidianas. Finalmente, la constancia es crucial. Si usted decide ir a clases, no falte. Si decide usar internet, videos, películas, chats y aprender por su cuenta, debe dedicarle al menos tres o cuatro horas cada semana de forma diferida.
Algunos links interesantes que pueden ser de utilidad:
http://actfl.org/i4a/pages/index.cfm?pageid=4524 . American Council of the Teaching of Foreign Languages. What does research show about the benefits of language learning?
http://www.cvc.cervantes.es/obref/marco/
“El Marco común europeo de referencia para las lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación es, pues, un documento cuyo fin es proporcionar una base común para la elaboración de programas de lenguas, orientaciones curriculares, exámenes, manuales y materiales de enseñanza en Europa”.
http://www.bbc.co.uk/languages/ Página interactiva de la BBC con información, actividades y ejercicios gratuitos para aprender varias lenguas.





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