Nene ¿Qué vas a hacer cuándo seas grande?

Nene, nene, ¿Qué vas a ser cuándo seas grande?, cantaba Miguel Mateos… y nos preguntaban los adultos. Los niños y adolescentes de mis tiempos pensábamos en una carrera como un sello definitorio del resto de nuestras vidas. Nuestros padres tenían una profesión o un oficio de manera permanente. Carpintero, abogado, doctora, profesor, costurera, ingeniero: Zapatero a tus zapatos; la especialización por sobre todas las cosas.

“En el futuro, la gente tendrá de diez a quince trabajos en promedio y, entre tres y cinco trayectorias profesionales”. Esta afirmación de Ken Kay, presidente de la organización Partnership XXI Century Skills hace referencia a lo que enfrentarán los profesionales en Estados Unidos durante este siglo XXI. Si bien, el contexto de cada país es distinto, la frase me llama la atención porque apunta a un fenómeno mundial: las fronteras profesionales se están desdibujando. Esto demanda cambios en la educación del ciudadano global.

Los cambios ya se ha discutido mucho y han generado cuestionamientos, mejoras, adaptaciones y modificaciones en las políticas y modelos educativos de todo el mundo. Pero ¿qué ha cambiado en los últimos años realmente? ¿Cuáles son las implicaciones? ¿Cómo impacta esto la selección de una carrera? ¿Qué les corresponde hacer, y de que manera, a los alumnos del siglo XXI? ¿A sus padres? ¿A los maestros de primaria y a los profesores universitarios?

Los educadores han enfatizado la formación más allá de la instrucción desde siempre. Sin embargo, es en este momento cuando se está revisando más detalladamente en qué consiste formar personas; existen más estrategias para asegurar que esta labor sea la prioritaria. Además, hay más actores en el proceso. Un ejemplo de ello es Partnership XXI Century Skills, una “colisión” civil norteamericana formada por líderes en el ámbito educativo, creadores de políticas educativas, gobiernos estatales y compañías tan grandes como AT&T, Apple, Intel, Verizon y Microsoft.

Partnership XXI propone cambios en la educación primaria, secundaria y preparatoria que preparen mejor a los futuros universitarios. Ha escogido un modelo basado en el desarrollo de habilidades clasificadas en tres ámbitos principales:

  • habilidades para la vida y el desarrollo profesional.
  • para el aprendizaje y la innovación
  • para el manejo y conocimiento de la tecnología y los medios de información.

Algunas de las competencias que me parecen más destacables son: creatividad e innovación, pensamiento crítico, resolución de problemas, comunicación efectiva, colaboración, habilidades interculturales y manejo de la tecnología. También se mencionan actitudes como flexibilidad, adaptabilidad, liderazgo, responsabilidad y autodirección. El modelo agrega temas a incluir en los programas de estudio relacionados con: conciencia global, “alfabetismo financiero, económico, emprendedor y de negocios”; civismo y ciudadanía; cuidado de la salud.

La iniciativa me parece digna de atención. Si se aplica, otorgaría a las personas con educación superior no sólo una carrera seleccionada de acuerdo a la vocación y a la necesidad de especializarse (que no considero del todo obsoleta sino insuficiente). Tendrían un kit de herramientas que les permitiría explorar diversas áreas, cambiar de campo con más facilidad, tener un enfoque multidisciplinario, adaptarse a las nuevas formas de trabajo o a las veloces modificaciones que sufran sus propias carreras y, sobre todo, ser ciudadanos conscientes y respetuosos del entorno y de otras culturas.

Considero que la capacidad que engloba y sustenta las cualidades para el profesionista de este siglo, es la autodirección. Esto implica conocerse, familiarizarse con la propia forma de motivarse y de aprender. Entonces, lo que corresponde a quienes somos facilitadores de la educación en cualquier sentido es fomentar el autoconocimiento, la independencia, la curiosidad y la mencionada capacidad de autodirección. En los siguientes meses dedicaré este espacio a reflexionar sobre algunas de las habilidades y actitudes importantes para los profesionistas y ciudadanos de este siglo. Compartiré con el lector estrategias propuestas por diversas personas, organizaciones, etc. Espero que esta información inspire a promover la adquisición o mejoría de estas cualidades.

¿Qué somos ahora de grandes? Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.” (Eduardo Galeano).

Bibliografía:

http://www.21stcenturyskills.org/ (Se recomienda consultar el proyecto Route 21).

~ por nohemundi en Agosto 25, 2008.

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